Webs y tiendas
Te encuentran, te compran, y lo cambiás vos.
Cambiar una foto o un precio no debería depender de que alguien te conteste. Tu sitio o tu tienda, en los idiomas que hagan falta, con un panel donde lo cambiás vos desde el teléfono. El diseño y la construcción iniciales van incluidos: desde 25 € al mes.
Las dos formas
Una web que te presenta, o una que además vende.
Elegí por lo que hace tu cliente al final: si te llama o te reserva, o si te compra. Cuando un caso pide más, se construye a medida.
La web que te presenta
Tus servicios, tus precios, tus fotos, tu historia, dónde estás y cómo llegar. Con reservas si las usás — el botón aparece solo cuando tenés dónde recibirlas — y contacto directo por WhatsApp. En uno, dos o tres idiomas: en una zona turística, tus clientes no siempre llegan en castellano.
En producción: tres idiomas, la dueña edita sola.
abrir esteticashena.comLa tienda que vende por WhatsApp
Tu cliente arma el carrito y te llega a tu WhatsApp, con el pedido ya escrito. Vos confirmás y cobrás como siempre cobraste: sin pasarela de pagos y sin comisiones. Cada pedido queda además guardado en tu panel, así que ninguno se pierde.
En producción: moda oversize, pedidos por WhatsApp.
¿Pagos online, envíos y stock? También se hace — es el plan Personalizado, y se cotiza por proyecto.
El panel
Lo que tocás vos, sin poder romper nada.
Son las cuatro cosas que un negocio cambia de verdad. Ves cómo queda antes de guardar, y nada de lo que toques puede descolocar el diseño.
Fotos
Subís la foto desde el teléfono y elegís qué parte se ve. Salga apaisada o vertical, entra derecha: la página no se descoloca.
Precios y servicios
Tratamientos, platos o tarifas: creás, editás, ocultás sin borrar.
Contacto y horarios
Teléfono, WhatsApp, dirección, mapa y horarios en un solo lugar: los cambiás ahí y cambian en toda la web — y en lo que Google lee de tu negocio.
Productos y pedidos
En la tienda: colecciones, tallas, promociones con el precio anterior tachado, y cada pedido con todo su detalle, para marcarlo atendido o recuperar uno que quedó a medias.
- Se entra con un enlace que llega a tu correo. Sin contraseñas que anotar ni perder.
- Multiidioma sin obligación: lo que todavía no traducís se completa solo con el castellano — la web nunca muestra un hueco.
Los planes
Tres planes, con el diseño inicial incluido.
No hay factura grande al principio. Se construye, sale en línea y se sostiene con una cuota mensual. El dominio queda a tu nombre y el contenido es tuyo: si un día te vas, te lo llevás.
Básico
25 € / mes
La web que te presenta.
- Sitio autoadministrable con el panel completo
- Hasta dos idiomas
- Tu dominio, registrado a tu nombre
- Alojamiento, copias de seguridad y certificado
- El paquete de normativa española
- Los datos del negocio, horarios y mapa en el formato que Google lee
Medio
35 € / mes
La que además vende, o atiende en más idiomas.
- Todo lo del Básico
- Catálogo con carrito y pedido por WhatsApp
- Pedidos y clientes en el panel
- Cuentas de clientes que guardan sus datos
- Tercer idioma en adelante
Personalizado
se cotiza
Lo que tu negocio pida.
- Tienda con pagos online, envíos y stock
- Reservas con cobro, integraciones con tus sistemas
- El sistema que opera tu negocio por dentro
- Se conversa el alcance y se cotiza por escrito
Van aparte de la cuota, y se pactan cuando hacen falta: el coste anual del dominio, las funcionalidades nuevas, los rediseños, la creación de contenidos y las campañas.
Las condiciones completas son públicas: contrato de mantenimiento.
Del otro lado no hay una agencia: hay una persona. Quién te va a atender.
Cómo se trabaja
En semanas, y lo ves mientras pasa.
El orden es siempre el mismo, tengas una web vieja o nada todavía.
Se mira lo que hay
Si ya tenés web, se audita entera: qué funciona, qué está roto, qué te hace perder clientes. Salís con una lista de mejoras concreta y con prioridades — decidís sobre hechos, no sobre promesas.
Se construye con lo tuyo
La web se arma con el contenido real de tu negocio: tus fotos, tus precios, tus palabras. Cada avance queda anotado en la bitácora del proyecto, escrita para leerse sin ser técnico.
Aprendés el panel en media hora
Sin manual: el panel está en castellano llano, con vista previa antes de guardar. La prueba de entrega la hacés vos, tocando — no mirando una demostración.
Queda en línea, y sostenida
Dominio, alojamiento, copias de seguridad, certificado y arreglos, mes a mes. La bitácora sigue abierta: cada intervención queda escrita el día que pasa.
En regla
La parte legal, resuelta.
Si tu negocio opera en España, la privacidad, las cookies y el contrato salen puestos desde el primer día, como pide la normativa. Vos no tenés que entender nada de esto: viene incluido y funcionando.
El aviso de cookies sigue el criterio del regulador: rechazar es tan fácil como aceptar.
La lista de cookies se genera desde lo que la web usa de verdad, y se actualiza sola si eso cambia.
Si un cliente pide que borres sus datos, los borrás desde el panel.
Las condiciones completas se leen antes de contratar: el contrato de mantenimiento está publicado.
Contame qué vendés. La web sale de ahí.
Qué hacés, quién te compra y qué te gustaría dejar de hacer a mano. La primera conversación es para ver si esto te sirve; se cotiza después, por escrito.